viernes, 25 de febrero de 2011

Le hicieron una cirugía estética y el drástico cambio no lo favorece

25.02.2011


La real significación del triunfo conseguido por Estudiantes frente a los colombianos de Ibagué, es obvia. No propicia debate alguno sencillamente porque nadie se atreve a borronearle la etiqueta que lleva impresa en mayúsculas: FUNDAMENTAL.

El halo de justicia que envuelve y abriga a la victoria "Pincha" tampoco consigue elevar el volumen en una charla de café. Ganó el que hizo más, el que generó más peligro, el que marcó un gol y el que no recibió ninguno. Tres puntos genuinos para quien supo acumular mayor cantidad de méritos. Asunto terminado.

La discusión, edificada sobre el hormigón del respeto y la madura convivencia de lecturas analíticas muy diferentes, fija domicilio en la forma desplegada por el equipo que ahora dirige Berizzo para buscar lo que finalmente consiguió.

Al flamante director técnico albirrojo le gustó lo hecho por sus dirigidos. En conferencia de prensa, afirmó que "la actuación me dejó muy satisfecho... Este tipo de partidos nos acercan al equipo que queremos ser". Sebastián Verón opinó en la misma dirección, subrayó la importancia del triunfo y se quejó de las críticas periodísticas que sostienen que a Estudiantes ahora todo le cuesta un poco más. Según la "Brujita", quienes creen eso, ven mal el fútbol.

Puede ser que la mirada esté equivocada, aunque hay nuevos y muy marcados rasgos en el reciente campeón argentino que no convencen.

LE QUITARON EL TOQUE

Excesivamente vertical, sin usufructuar las proyecciones por las bandas (Mercado y Roncaglia no pesaron nunca en el entramado ofensivo) y adoptando riesgos innecesarios en defensa, este "León" ya se muestra bastante diferente al que hace muy poco disfrutó dando la vuelta olímpica en el estadio de Quilmes. Si a lo descripto le sumamos la insalubre distancia que ahora existe entre sus líneas y el desgaste que padece Gastón Fernández, ubicándose, por momentos, a cuarenta metros del arco rival, el índice de seducción se minimiza hasta niveles ínfimos.

No descarto que el paso del tiempo favorezca la asimilación de los conceptos volcados de modo repentino por Eduardo Berizzo, pero, hasta ahora, la impronta del ex-zaguero está lejos de redundar en beneficios estéticos.

DE ESO NO SE HABLA

¿Se puede pensar y escribir que Estudiantes no jugó bien ante Deportes Tolima, o dicho enfoque puede considerarse delito de sedición? ¿Acaso está prohibido extrañar algunas virtudes que ofreció la etapa tutelada por Alejandro Sabella? ¿Comparar prestaciones futbolísticas del ciclo que concluyó y del que ha comenzado recientemente implica una ofensa para alguien?

Lo concreto fue que Estudiantes experimentó varios problemas y una cuota innegable de sufrimiento para sumar los primeros tres puntos en esta Copa Libertadores. Lo ingresaron al quirófano, le hicieron una cirugía estética y hoy le está costando reconocerse cuando se mira en el espejo. Desábato y Fernández corren y rezan al mismo tiempo cada vez que los complican con pelotazos largos; están pendientes de la poca o mucha puntería del rival. No hay toque ni control prolongado de pelota en la mitad de la cancha. La posesión se pierde muy rápido. A veces uno parece estar viendo a "Deportivo Enzo Pérez". Así, el mendocino se vuelve individualista hasta cansarse.

Esto recién empieza. Van sólo quince días de trabajo con un nuevo entrenador. Eso es absolutamente verídico. Tanto como que lo visto hasta aquí provoca, y felizmente que así ocurre, un acalorado debate.

Fuente: Diario EL DIA

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