domingo, 15 de abril de 2012

Defendiendo así no hay margen para soñar

15.04.2012


La expectante ubicación de Estudiantes en la tabla de posiciones hoy no encuentra relación directa con su juego. Inseguro, permeable y sin generación creativa cuando maneja la pelota, el equipo de Azconzábal mostró ante Colón una de sus peores producciones del año. Se lo vio apagado, sin brillos en ningún sector del campo y, como si lo descripto fuera poco, va ganando espesura la versión de que se aproxima a pasos agigantados el partido despedida de su máximo ídolo.

El combo preocupa. Los hinchas advierten con nitidez el derrumbe de una identidad colectiva que ahora ha vuelto a permitir, como hacía meses no ocurría, el lucimiento de los ocasionales rivales.

Belgrano de Córdoba, respetable mosaico de orden y enjundia, le torció el brazo al "León" ganándole una prueba de carácter. En cambio, el irregular equipo de Roberto Sensini lo complicó de otro modo, con la simpleza de un buen trato del balón en tres cuartos de cancha y, sobre todo, aprovechando la llamativa debilidad albirroja en ambos laterales.

Raúl Iberbia sufrió horrores cada aparición de Graciani, mientras que Gabriel Mercado completó un desempeño para el olvido. Si sumamos las dificultades que tuvo Sarulyte para poner orden en esa retaguardia casi siempre superada por el toque del huésped, el diagnóstico definitivo adquiere todavía mayor crueldad.

Juan Azconzábal, su conductor, debe ser el primero en leer la real dimensión del problema. La defensa sin Desábato no irradia solidez. El "Chavo" es, indudablemente, el patrón de un fondo que ha extraviado tanta seguridad como confianza.

En el medio, volvió el "Chapu" Braña y no pudo sobresalir. Fue uno más en la nebulosa carente de relieve. La presunción de que Estudiantes, con Leandro Benítez, Mariano González y Enzo Pérez, iba a ostentar el gobierno estratégico de la franja central resultó una hipótesis que quedó desvirtuada por la ausencia de juego asociado. Sólo Gastón Fernández, el mejor de su equipo, y Mauro Boselli, autor de otro cabezazo inapelable, le pusieron contrapeso positivo a una caída alarmante en el funcionamiento general.

AHORA SI SE VA

Más arriba escribí que el "Pincha" lució apagado y, en realidad, lo correcto es poner triste. Más allá de la ausencia de anuncios oficiales, en la atmósfera albirroja ya se percibe que en cualquier momento llegará el último partido profesional de la "Brujita". Ahora sí no se estira. Prepara su retiro el jugador más influyente en la historia del club. Ese día el estadio tendrá piel... Todavía no se fue e igual se percibe la nostalgia.

Eso también afecta al equipo. Con Sebastián Verón en cancha Estudiantes no ha sido ni es invencible, de hecho su última labor fue escasa en aciertos, pero siente una protección única nada sencilla de describir en estas líneas.

El futuro es una gran incógnita. Y también, un desafío. Reclamará inteligencia, sentido común, astucia y, como en cualquier orden de la vida, además una brisa de buena suerte. El fútbol profesional de Estudiantes tiene muchas cosas por definir; por eso y por lo que se observa en la cancha, no parece estar preparado justo ahora para pelear por otro título.

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