domingo, 17 de abril de 2011

Por qué remodelar el estadio de 57 y 1 se volvió la prioridad nº 1

17.04.2011


Remodelar el estadio de 57 y 1 se volvió la prioridad número 1 para Estudiantes. Al menos desde el discurso que proponen varios de los principales actores de la vida política y deportiva del club. Pasó de ser un tema que no estaba en la agenda cotidiana, a transformarse en el centro de la atención, en concordancia con el sentir y el deseo de muchos hinchas y socios albirrojos que, independientemente de los vaivenes que tuvo esta cuestión a lo largo de la historia, siempre soñaron con la posibilidad de tener una remozada casa propia.

Pero bien, ¿qué pasó en estos últimos meses para que se dé esta situación? ¿Qué cambió? ¿Por qué tanto interés por remodelar el estadio? Y en medio de tanto fervor, reuniones, negociaciones y hasta movilizaciones en pos de ese objetivo, ¿está Estudiantes en condiciones de afrontar semejante obra? Si mañana se destrabase la cuestión judicial que le impide avanzar con las obras, ¿contaría con los recursos económico financieros para avanzar con el proyecto? ¿Cuán grande es la distancia que media entre el anhelo y las posibilidades efectivas de concretarlo? ¿Cuánto costaría hoy la remodelación?

Evidentemente son muchas preguntas, varias de las cuales no tienen una respuesta tajante y categórica, como a cualquier socio del Pincha le gustaría. Pero sí aproximaciones que sirven para tantear por dónde marchan las cosas.

El vicepresidente albirrojo Marcelo Malaspina, por ejemplo, al ser consultado puntualmente por este diario sobre si hoy el club cuenta con el dinero para afrontar el costo de las obras, se excusó de dar una respuesta categórica y aseguró: "Primero tenemos que esperar a que se destrabe el conflicto judicial. Tenemos alternativas económicas para avanzar con las obras del Estadio. Pero hoy por hoy el club no quiere avanzar con un tema, sin cerrar otro. Estudiantes va a trabajar intensamente para solucionar el conflicto por la vía judicial".

EL COSTO

Y, respecto del costo que representaría para Estudiantes realizar la remodelación, dijo no estar en condiciones de dar un número final, aduciendo que primero deberían quedar determinadas claramente las características finales que tendrá el nuevo estadio. Porque hoy, el club no sabe hasta dónde le permitirán avanzar y qué estará habilitado a hacer, en caso de superar la instancia judicial que hoy lo tiene atado de pies y manos.

No se ha aclarado cómo se financiaría una obra de esa envergadura cuando el Club Estudiantes, como la casi totalidad de los clubes de fútbol necesita vender jugadores para enfrentar sus gastos operativos. Más aún cuando se intenta mantener planteles con la aspiración de competir para lograr los primeros lugares en cada torneo que se disputa.

Ello exige la constante promoción de jugadores provenientes de las divisiones inferiores como ha venido ocurriendo con los albirrojos.

Pese a estas cuestiones, dirigentes, jugadores y distintos actores de la vida pincharrata avanzan, al menos desde su discurso, con la idea de que Estudiantes debe tener su estadio, sea como sea, independientemente de lo que implique concretar el sueño y sin dar explicaciones claras sobre cómo hacerlo. Porque hay un largo camino entre decir 'Estudiantes debe tener su estadio' y 'el estadio se va a hacer en tanto tiempo, con tanta plata, con tales características, etc.'.

Pero además, ¿por qué ahora? ¿Por qué tanto interés en este momento? A principios de año, por ejemplo, cuando Alejandro Sabella todavía era técnico de Estudiantes y el equipo realizaba la pretemporada en Cariló, el estadio de 57 y 1 no era un tema prioritario. Al menos, públicamente, si no eran consultados al respecto, los actores albirrojos no se referían por entonces a él. Sí, grupos minoritarios de hinchas se reunían para mantener "vivo" el tema y hasta realizaban distintos "abrazos simbólicos" al predio de 57 y 1.

Es que todos en Estudiantes daban por descontado que iban a poder disponer del Estadio Ciudad de La Plata, por entonces en pleno proceso de instalación de su techo, para jugar todos los partidos por el torneo Clausura y la Copa Libertadores.

El malestar de socios y simpatizantes por tener que viajar para ver jugar de local a Estudiantes, ya manifiesto durante todo 2010, esta vez fue tomado como bandera por casi todos los actores de la vida de Estudiantes y explotado al máximo. ¿Por qué? ¿Será porque este es un año político para el Pincha y quien canalice de la mejor manera el tema de la remodelación del estadio puede sacar una buena tajada? ¿Será el caballito de batalla de los potenciales candidatos ante eventuales comicios?

Todos los pronunciamientos se precipitaron luego de que durante tres semanas las instalaciones de calle 32 no se pudieron utilizar por los shows de U2 y algunos sostuvieron que el campo de juego había quedado en pésimas condiciones. En realidad, la decisión de adaptarse a las normas de la FIFA en la cancha de 1 y 57 fue tomada durante la presidencia del Dr. Guillermo Cicchetti y se le dio ritmo a la ejecución durante la gestión de Julio Alegre, que siempre sostuvo la necesidad de contar con un estadio propio.

Una parte importante de los simpatizantes, socios y dirigentes se desentendieron del tema con la inauguración y el uso de la cancha de calle 32. También se produjo la acción judicial de las ONG que lograron la sentencia judicial que paralizó las obras. Por ello, como primer paso se ha renovado el interés en ese pleito y el intendente Bruera está efectuando gestiones oficiosas para lograr un acercamiento entre las partes, como ya se expresará.

Mañana se realizará en Tribunales la audiencia de conciliación entre Estudiantes y las distintas partes involucradas en el conflicto judicial que frena la remodelación del estadio de 57 y 1.

Fuente: Diario EL DIA

No hay comentarios:

Publicar un comentario