Amortiguada por la clasificación para octavos de final ya conseguida, igual dolieron bastante las tres cachetadas brasileñas. Todos sabían que podía ocurrir, pero también todos prefirieron creer que eso antipático no iba a pasar. Pasó y ahora, en pleno desarrollo del ejercicio autocrítico, se impone sacar conclusiones válidas para aplicar en el futuro inmediato.
El equipo alternativo que sostuvieron, con incuestionable rango de titulares, la "Gata" Fernández, Germán Ré y Agustín Orión (no incluyo a Gabriel Mercado porque volvió a mostrarse en un bajo nivel personal), significó un muestrario de aptitudes y de actitudes individuales muy útil para el boletín que elabora periódicamente Eduardo Berizzo.
Hubo claros y oscuros. Buenas y malas. Peñalba no sacó la misma nota que Barrientos. Roncaglia, propietario de virtudes físicas y técnicas que no abundan, arruinó su trabajo "regalando", merced a un manifiesto exceso de confianza, el gol que derrumbó las mejores ilusiones albirrojas. Quedó claro que Stefanatto, pese a su enorme voluntad y compromiso con el equipo, deberá seguir compitiendo con Matías Sánchez por ser el recambio de Braña.
NELSON, SIEMPRE DISCUTIDO
Además, volvió a quedar claro que Nelson Benítez es mucho más una incorporación discutida que un refuerzo valorado. Cuando no se equivoca, logra ubicarse un escalón gordo por debajo de los defensores que actúan habitualmente. Maxi Núñez, con algunos desbordes interesantes que no encontraron la puntada final, de todos modos quedó afuera del podio de los destacados. Juan Pablo Pereyra sí se las rebuscó como para provocar esporádicos aplausos de la concurrencia. Sin brillar, exigió. Lejos de una producción sobresaliente, su aporte se hizo notar.
El mejor fue el "Pitu" Barrientos, especialmente por el desequilibrio que provocó en la primera etapa. Con pelota al pie, buena gambeta y una permanente búsqueda de pulcritud en el armado ofensivo, le alcanzó para llevarse la calificación más alta.
AHORA ELIGE BERIZZO
Una caída tan fea no puede pasar desapercibida. Por lo menos debe servir para que el técnico decida quienes son los hombres que merecen ubicarse en el banco de relevos. Estudiantes, completo, es un equipo absolutamente temible. La duda se instala cuando la visión se amplía a la totalidad del plantel. Partidos como el del último miércoles pueden marcar tendencia en la renovación que probablemente se origine en el próximo receso.
Las bondades de Cruzeiro merecen una mención especial. En algunos tramos de la lluviosa noche reguló la intensidad de su búsqueda y, aún así, desparramó clase a la hora de manejar la pelota. Todos saben manejarla con naturalidad, cualquiera se anima a salir de situaciones comprometidas jugando con la cabeza levantada. Un sólido favorito a quedarse con esta edición del torneo más prestigioso del continente pasó por esta ciudad, y en un campo arenoso y desparejo, ratificó ser un digno representante de la estirpe del fútbol brasileño.
El equipo alternativo que sostuvieron, con incuestionable rango de titulares, la "Gata" Fernández, Germán Ré y Agustín Orión (no incluyo a Gabriel Mercado porque volvió a mostrarse en un bajo nivel personal), significó un muestrario de aptitudes y de actitudes individuales muy útil para el boletín que elabora periódicamente Eduardo Berizzo.
Hubo claros y oscuros. Buenas y malas. Peñalba no sacó la misma nota que Barrientos. Roncaglia, propietario de virtudes físicas y técnicas que no abundan, arruinó su trabajo "regalando", merced a un manifiesto exceso de confianza, el gol que derrumbó las mejores ilusiones albirrojas. Quedó claro que Stefanatto, pese a su enorme voluntad y compromiso con el equipo, deberá seguir compitiendo con Matías Sánchez por ser el recambio de Braña.
NELSON, SIEMPRE DISCUTIDO
Además, volvió a quedar claro que Nelson Benítez es mucho más una incorporación discutida que un refuerzo valorado. Cuando no se equivoca, logra ubicarse un escalón gordo por debajo de los defensores que actúan habitualmente. Maxi Núñez, con algunos desbordes interesantes que no encontraron la puntada final, de todos modos quedó afuera del podio de los destacados. Juan Pablo Pereyra sí se las rebuscó como para provocar esporádicos aplausos de la concurrencia. Sin brillar, exigió. Lejos de una producción sobresaliente, su aporte se hizo notar.
El mejor fue el "Pitu" Barrientos, especialmente por el desequilibrio que provocó en la primera etapa. Con pelota al pie, buena gambeta y una permanente búsqueda de pulcritud en el armado ofensivo, le alcanzó para llevarse la calificación más alta.
AHORA ELIGE BERIZZO
Una caída tan fea no puede pasar desapercibida. Por lo menos debe servir para que el técnico decida quienes son los hombres que merecen ubicarse en el banco de relevos. Estudiantes, completo, es un equipo absolutamente temible. La duda se instala cuando la visión se amplía a la totalidad del plantel. Partidos como el del último miércoles pueden marcar tendencia en la renovación que probablemente se origine en el próximo receso.
Las bondades de Cruzeiro merecen una mención especial. En algunos tramos de la lluviosa noche reguló la intensidad de su búsqueda y, aún así, desparramó clase a la hora de manejar la pelota. Todos saben manejarla con naturalidad, cualquiera se anima a salir de situaciones comprometidas jugando con la cabeza levantada. Un sólido favorito a quedarse con esta edición del torneo más prestigioso del continente pasó por esta ciudad, y en un campo arenoso y desparejo, ratificó ser un digno representante de la estirpe del fútbol brasileño.
Fuente: Diario EL DIA

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